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Enero 18, 1995
- 9:20 ~
9:40 a.m.
Mientras yo estaba sufriendo dolores, sentí fuertemente la llamada de la
Santísima Madre y fui a la Capilla sostenida por una asistente, ya que yo no
podía caminar sola. Tan pronto como
abrimos la puerta de la Capilla, olimos una fragancia fresca, dulce y poderosa
de rosas que llenaba la Capilla.
También estaba saliendo luz de la estatua de la Santísima Madre. Encendí una vela, se la ofrecí y empecé a
rezar. Entonces, oí la hermosa y
amigable voz de la Santísima Madre desde su estatua.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Mi amada hija! Aun en estos
tiempos actuales, mi Hijo Jesús esta sufriendo en la Cruz derramando mucha
Sangre y cubierto de Sangre para salvar este mundo empapado de pecados. Esta Madre que observa esto también esta
sangrando de su Corazón roto.
Ofrece tus dolores actuales de parto con amabilidad para que todos los
hijos del mundo se puedan arrepentir pronto.
Me siento tan ansiosa cuando te veo sufrir dolores cuando me sigues.
Pero acércate más a mí, llena de la esperanza de que la alegría de nacer
seguramente vendrá. ¿Sabes cuánto soy
consolada por tu esfuerzo en evitar que se condene aunque sea un alma más? No tengas miedo y esfuérzate más en ayudar a
todos los hijos a que suban a bordo del Arca de Salvación.
Ahora es la mejor oportunidad para que ustedes se arrepientan. Cuando Dios manda una advertencia, también
viene con sufrimientos. Pero si ustedes
se arrepienten y cumplen con mis solicitudes, la copa de bendiciones de Dios
les será concedida. Por lo tanto, no
desperdicien este precioso tiempo y esta oportunidad. Ya he indicado varias veces por medio del Padre Gobbi y tú (Julia), que eres indigna, que estos
tiempos actuales son extremadamente urgentes.
¡Mi muy amada hija! ¿Cómo puedo
ignorar tu corazón que agoniza con sufrimientos, aun cuando tú los has
pedido? Yo también estoy ansiosa. Te podría dejar parar inmediatamente, pero
continúas sufriendo extremos dolores porque demasiados hijos en el mundo están
cayendo en pecados y yo necesito almas que ofrezcan sacrificios con el fin de
salvar aunque sea un alma más. La flor
de loto no florece cuando el agua es cambiada con frecuencia, pero florece con
hermosura en una laguna sucia. De igual
manera, recuerda que puedes llegar a la gloria tan sólo por medio de
sufrimientos. Ofrécelos bien por la
conversión de los pecadores en el mundo.
¡Todos los hijos en el mundo! Le
pido a todas las almas que no escuchen los sonidos de la maldad. Los demonios se alegran tanto cuando te
quitan la alegría. Causan división
entre la gente y les oprimen sus corazones con oscuridad y dolores. Por lo tanto, debes estar alerta todo el
tiempo y cargar bien tu cruz, aun cuando se sienta pesada. Si tú bajas tu cruz pensando que está muy
pesada, entonces la maldad que ha estado esperando ese momento, entrará
inmediatamente. Te lo ruego con
ansias.
Igual que el agua fluye hacia los lugares más bajos, mi Hijo Jesús bajó
a los lugares más bajos una y otra vez.
Todos ustedes deben imitar a mi Hijo Jesús y hacerse más y más
humildes. Los asuntos del cuerpo
pertenecen a este mundo, mientras que los espirituales pertenecen al
Cielo. Siguiendo los deseos de esta
Madre de que ustedes se ocupen tan sólo de asuntos celestiales, ofrezcan sus
sufrimientos totalmente y con amabilidad.
Después de una breve pausa, la Santísima Madre continuó, llorando.
¡Ahora, mira! Ellos dijeron, "El Shinkansen (la vía del tren bala en
Japón) ha sido construido tan sólidamente que puede resistir cualquier desastre
natural." (Nota: Hubo un gran
terremoto en el área de Kobe en Japón en Enero 17, 1995). ¿Qué caso tenía decir eso? Amo ese país y esa nación tanto que les he
dado una oportunidad para arrepentirse, implorándoles con lágrimas. Pero la mayoría de ellos han cerrado sus
corazones, no han vivido de acuerdo a la Voluntad de Dios y no me han aceptado
a mí, que soy su Madre Celestial.
El orgullo puede arruinar no nada más a los individuos sino a todo el
mundo. Dios rompió su orgullo con el
cual confiaron en el poder humano, sin darse cuenta que Dios puede destruir las
columnas de hierro y las paredes de bronce tan sólidamente construidas por los
humanos en un momento, y Él puede levantarlas en un momento, también. Pero amo ese país y esa nación tanto que, en
respuesta a las oraciones de las pequeñas almas que están practicando mis
mensajes de amor y que me están siguiendo, yo los reuniré bajo mi manto y los
ayudaré a salvarse regresándolos a Dios, arrepintiéndose de sus pecados con
sinceridad y viviendo una vida sincera de todo corazón.
No piensen que todos estos fueron accidentes al azar, sino que
despiértense rápidamente, arrojen el orgullo y el egoísmo y acérquense más a mí
con un corazón humilde. Entonces, yo
los ofreceré al Señor; la bendición del Señor en lugar de Su castigo caerá
sobre ustedes; y mi Inmaculado Corazón ciertamente triunfará, lo cual les dará
a ustedes una gran alegría, amor y paz y llenará sus caras con sonrisas
felices.
¡Mis queridos hijos! Muchos
hijos fueron sacrificados, no por culpa de ellos, sino porque había muy pocos
hijos que estaban aceptando las Palabras del Señor y las mías. No piensen con desidia en esto como un
asunto de gente que vive muy lejos, pero recen. Si ustedes no viven de acuerdo a las Palabras del Señor y no van
al Señor junto conmigo, puede haber más y más desastres naturales, disminución
de recursos naturales, guerras, enfermedades contagiosas, muchos tipos de
contaminación ambiental, y otras calamidades.
Por lo tanto, se deben quedar despiertos, rezar y vivir una vida de
conversión y, así entrar en mi Inmaculado Corazón.
¡Todos los hijos en el mundo!
Todavía no es muy tarde. Acepten
mis mensajes de amor que les doy por medio de mi pequeña alma y regresen a mi
seno el cual será su refugio. Como les
dije antes, dejaré que el triunfo de mi Inmaculado Corazón y la luz de la
Misericordia se difundan a todo el mundo desde Corea. Dejen que todos los hijos en el mundo conozcan esto para que se
despierten y recen.
Febrero 2, 1995
- Fiesta de la Presentación.
Durante algún tiempo, me había estado quedando en la casa de un pariente
a causa de los severos dolores. Así
que, el Día de Año Nuevo (de acuerdo al
calendario lunar), no pude estar con mi familia ni con la Santísima Madre
(su estatua). Pero tenía tantas ganas
de ver a la Santísima Madre en esta Fiesta de la Presentación que fui a la
Capilla. Allí abracé los pies de la
Santísima Madre a quien tenía tantas ganas de ver y le rogué, "¡Madre!
Tú nos dijiste, 'Yo les ayudaré con mi poder que puede aplastar la
serpiente.' Por favor ayuda a salvar a
este mundo en peligro con tu poder que puede aplastar la serpiente.." En ese momento oí la amorosa y dulce voz de
la Santísima Madre proveniente de la estatua.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Mi amada hija! Este es el día
en el que presenté a mi Hijo Jesús a Dios Padre y también el día en el que fue
anunciado por Simeón que yo tendría dolores en mi Corazón, por ser atravesado
por una filosa espada. Igual que Simeón
profetizó, recibí muchos dolores de mis amados hijos, pero al mismo tiempo,
estoy siendo consolada por almas como tú que participan en mis
sufrimientos.
¡Mi hija que está muy cansada!
Con un renovado valor y energía, marcha adelante con valentía. No hay tiempo para desperdiciar en
titubeos. No te preocupes ni aun cuando
oigas todo tipo de insultos. Debes
saber que todos los insultos que oigas son
realmente insultos para mí y ofrécelos bien.
Numerosos hijos, que se han alejado mucho de mi Hijo Jesús y de mí, han
sido arrastrados por las tormentas y han caído en errores y, a causa de la
resultante falta de fe, no pueden aceptar los Dogmas y están causando un gran
desorden en la Liturgia y en las Leyes de la Iglesia. Aun muchos pastores han caído en este desorden y van camino del
infierno. La puerta del infierno está
bien abierta para recibirlos.
Ya les he dicho una y otra vez cuáles son los remedios contra los muchos
desórdenes que están afectando muchos lugares del mundo...
La Santísima Madre continuó con una voz llena de pesares y casi
llorando.
Como ya te dije antes, hija, puede caer fuego del cielo sobre las almas
que están ciegas y sordas y que andan errantes sin saber el camino. Pero todavía no hay suficientes almas
pequeñas que puedan disminuir la justa ira de Dios. Por lo tanto, ayúdenme cambiándose al lugar que he preparado (la montaña donde se construirá la nueva
basílica), tomándose de las manos con los sacerdotes que he escogido con
amor.
Recuerden que, con una gran sed y angustia, estoy invitando a todos los
hijos en el mundo para que suban a bordo de mi Arca de Salvación, para que
pueda llevarlos al Cielo. Y preparar un
lugar muy alegre con el amor puro de mi Inmaculado Corazón. Rápidamente difundan mis mensajes de amor a
mis hijos que no conocen el camino al Cielo y, al hacerlo, cumplen con los
deseos de esta Madre que quiere salvarlos del peligro.
¡Todos mis amados hijos en el mundo!
Mis mensajes de amor serán el freno para suprimir el desorden. Todos los hijos en el mundo deben
rápidamente entender mis mensajes de amor y aceptarlos. Si los hijos en el mundo no siguen la
Voluntad de Dios y no aceptan mis palabras, Dios responderá con severidad, y no
podrán escapar del fuego de la justicia.
No se puede prometer un mañana seguro.
Pero si ustedes cumplen con el deseo de esta Madre que quiere realizar
por medio de ustedes el Plan de Amor y de Salvación que Dios de la Muy Santa
Trinidad me ha confiado y contestan con un "Amén,"
entonces las llamas ardientes del Espíritu Santo renovarán este mundo y lo
harán brillar y ustedes serán salvados en esa luz.
Mayo 9, 1995
Asistí a Misa de las 7:30 p.m. en la Iglesia de la Parroquia. Mientras estaba en una profunda meditación
durante la Misa con el fin de unirme con el Corazón del Señor, tuve una visión. El Santo Padre estaba celebrando Misa junto
con muchos sacerdotes. Jesús, Quien
tenía puesto un manto de color marfil, estaba de pie al lado del Santo Padre, y
la Santísima Madre, quien tenía puesto un manto azul y estaba muy hermosa,
también estaba allí. Ella empezó a
hablar con una voz ansiosa.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Mi amada hija! Estoy tan
angustiada, porque aun los pastores que han respondido a la llamada de Dios no
están siguiendo la Voluntad de Dios completamente y no tienen la capacidad de
enriquecer las almas que están sedientas de amor... El Señor desea realizar milagros de amor a través del Papa, los
Cardenales, los Obispos y sacerdotes que han respondido a mi llamada, pero los
sacerdotes que están siguiendo a mi Hijo Jesús son muy pocos.
"Ahora, mira," dijo la Santísima Madre.
Vi que los sacerdotes que realmente seguían al Señor eran muy
pocos. Muchos sacerdotes hacían
compromisos con el mundo y se estaban desmoralizando. Algunos, inclusive un Cardenal y un Obispo, estaban abandonando
su vocación. La Santísima Madre estaba
viendo esto y estaba derramando lágrimas.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Hija! La furia de mi enemigo se
incrementa rápidamente y él está gritando de júbilo victoriosamente por la
caída de muchos sacerdotes. La Madre
del Cielo no puede evitar llorar constantemente a causa de los herejes que se
han desviado de la verdadera y tradicional Iglesia. Muchos sacerdotes, que deberían ocuparse de las ovejas que se han
perdido y que andan errantes, se enfrentan al peligro de perder la verdadera
fe. Ellos a veces se olvidan de la
Resurrección de Jesús, porque están inmersos en el espíritu del mundo que está
empapado de incredulidad y errores. Por
lo tanto, la marea de una gran apostasía se está difundiendo extensamente
dentro de la Iglesia Católica. Por esto,
traten de convertirse en señales de mi amor llenos de mi Maternidad...
Aun si la tierra se seca, yo seré como el mar con poderosas mareas si
ustedes se unen y practican mis palabras.
Siempre estaré en las esquinas más profundas de sus almas, si ustedes no
le tienen miedo a nada y confían totalmente en mí. Los dolores de parto pueden ser grandes, pero son señales de una
gran alegría que se acerca. Si ustedes
creen en mis palabras y las ponen en práctica, ustedes estarán cantando
alegremente en el jardín del Reino de Dios, donde no hay la menor huella de
oscuridad.
¡Hijos e hijas que han sido llamados porque ustedes son tan amados! Esta Madre, que es la Mediadora de las
Gracias y la Co-Redentora, los transformará a ustedes por medio de la pequeña
alma que he escogido. Por lo tanto, no
tengan miedo y tranquilícense. Hoy,
esta Madre en el Cielo está aceptando sus pequeños corazones en mi Inmaculado
Corazón. Con valor háganse apóstoles en
mi Inmaculado Corazón en unidad para que mi Plan se pueda realizar bien. Cuando ustedes me sigan por el camino de
amor de una pequeña persona con humildad, fe, entrega y confianza, Yo los
envolveré con la armadura del Espíritu Santo para que las flechas de fuego que
te arroje el demonio no se atrevan a lastimarte.
Después de que la Santísima Madre terminara sus palabras, vi al Santo
Padre y a muchos sacerdotes celebrando Misa juntos con grandes multitudes de
gente de todo el mundo.
Junio 11, 1995
- La Fiesta de la Santísima
Trinidad
Yo estaba en cama a causa de los severos dolores. No podía abrir mis ojos ni mover mi
cuerpo. Los clavos de los asistentes
cercanos entran más hondo y causan más dolores. Deben estar hiriendo los Corazones de Jesús y de la Santísima
Madre aún más. Lloré pensando en mi
indignidad. Tenía tantas ganas de vivir
una vida escondida. Lloré, porque mi
corazón se estaba rompiendo con el exceso de dolores causados por las críticas
y los juicios que la Santísima Madre recibe por mi indignidad y pecados. ¿Qué debería hacer yo? ¿Qué debería hacer yo? De repente, oí la cálida y al mismo tiempo
llena de pesares y ansiosa voz de la Santísima Madre.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Hija! Hoy es el gran Día de la
Fiesta de la Santísima Trinidad. Siento
tristeza en mi Corazón cuando te veo acostada y exhausta, mientras rezas por la
unidad en todo el mundo. Yo te puedo
levantar inmediatamente y liberarte de tus dolores. Pero, el mundo no puede alcanzar la unidad y está lleno de
oscuridad a causa de muchos pecados. El
demonio ha colocado trampas con espinas, veneno y crueldad. Por eso tus sufrimientos son
necesarios. Ofrécelos bien.
Haz tu mejor esfuerzo en todo y prepara un libro con testimonios de
muchos hijos que han recibido amor del Señor a través de mí para que ustedes no
caigan en los graves eventos llenos de dolores. Si ellos dan testimonio de las gracias que han recibido, ellos
recibirán más gracias. ¿Cómo puede ser
posible que muchas personas reciban gracias si no es por medio de dolores? ¿Por qué estás titubeando y tratando de darte
por vencida? Ejecútalo sin
reservas. ¿Entiendes esto? Estos tiempos exigen milagros. Por eso he preparado un plan. ¿Por qué tratas de darte por vencida con tus
propios pensamientos? No sigas los
deseos de los enemigos, y obedece las palabras de esta Madre en una forma
sencilla.
Por medio de la misericordia de Dios Padre, se están preparando nuevos
días para ustedes. En esta primera
etapa, hay muchos sacerdotes que te persiguen, te separan, y además te llaman,
mi pequeña alma, una mujer loca. Pero
no olvides que también están mis amados sacerdotes que me siguen y te
apoyan. Procede como te he dicho sin
preocuparte. Entonces, tus dudas
desaparecerán, tu fe se incrementará y los hijos perdidos en el mundo serán
consolados.
Numerosos hijos están espiritualmente ciegos y sordos y están rechazando
mi presencia, porque sus corazones están tan secos en la extrema pobreza y
falta de entendimiento. Por eso le
estoy pidiendo a tu director espiritual y a ti que publiquen un libro con
testimonios sobre las gracias que muchos hijos han recibido. No te preocupes por las consecuencias y
marcha adelante con valor...
Esta Madre Celestial se encargará de los resultados y obtendrá
maravillosos frutos. Aquellos que van
por el camino de la ruina y la destrucción, juzgándome y criticándome,
regresarán como hijos buenos y sencillos siguiendo a esta Madre, gracias al
libro. Algunos de aquellos que me están
distanciando ahora pueden todavía rehusar aceptarme. Llegará el día en que se golpearán el pecho de vergüenza.
Apúrense. Se los estoy pidiendo
porque quiero proteger los numerosos hijos que van camino del infierno. Quédense alerta recordando que mi enemigo es
activo, violento y peligroso y está tratando de derribarlos.
Nadie sabe la hora, pero Dios se puede llevar tu alma temprano para la
salvación de muchos hijos. Pero cuando
se juntan las oraciones de numerosas almas y suben a lo alto del Cielo,
entonces tu vida en la tierra será extendida y mi ardiente Inmaculado Corazón
triunfará.
Ármate con más fuerza, porque mi enemigo está movilizando a todos los
medios disponibles para bloquearte, golpearte y destruirte. Él está usando todo su poder para
desanimarte e intimidarte para que abandones el trabajo y que mi plan sea
demorado.
Siempre estaré contigo y realizaré milagros de amor.
Junio 16, 1995
Ofrecí indescriptibles severos dolores que habían durado varios días por
la conversión de los pecadores y la santificación de los sacerdotes y
religiosos.
En Junio 30, será el décimo aniversario del derramamiento de lágrimas de
la Santísima Madre. Durante los últimos
diez años, ella ha revelado su presencia derramando lágrimas y lágrimas de
sangre y aceite fragante por la salvación de todos los hijos en el mundo. Ella ha traído milagros directa o
indirectamente a numerosas personas en muchas ocasiones. A pesar de todo esto, ella no ha sido
aprobada todavía. En vez de eso, ella
ha estado recibiendo malentendidos, críticas y acusaciones. Me sentí tan triste cuando pensé en la
Santísima Madre que había estado sufriendo tanto.
Tenía una cita con el Padre Spies en Anyang. Fue difícil mantener esa cita a causa de mis dolores, pero fui
con el Padre Spies rezándole al Señor, "Soy
Tuya, si estoy muerta. Soy tuya, si
estoy viva. Siempre seré Tuya. Que se haga Tu Voluntad."
Asistí a la Misa celebrada por el Padre
Spies. Durante la Misa, estaba acostada
a causa de los dolores. Pronto, entré
en éxtasis y empecé a temblar al ver las personas que estaban siendo
purificadas en el fuego del Purgatorio.
Entonces, oí la voz de Jesús.
JESÚS:
¿Acaso estás titubeando y tratando de bajar la cruz diciendo que eres
indigna y no calificada? Tú prometiste
sufrir dolores y Yo te salvé de la muerte varias veces con el fin de poderte
usar para la salvación de almas.
Me sorprendí mucho y busqué a mí alrededor.
JESÚS:
Haces confesiones frecuentes y mucha penitencia Pero con frecuencia has
incumplido a pesar de tu promesa de martirio.
¿Estás dispuesta a caminar por el fuego con el fin de purificar tu alma
más todavía?
Yo estaba asustada, pero dije, "Sí,"
y caminé a través del fuego. El calor y
el dolor estaban más allá de toda descripción humana.
JESÚS:
Ahora tu alma ha sido purificada.
Ve al Reino de Dios.
Inmediatamente, los ángeles me llevaron al Cielo que ya había visto
antes (Julio 24, 1988). Dios Padre estaba sentado en un trono
alto. La Santísima Madre también estaba
allí rodeada de ángeles.
DIOS PADRE:
Hija... (después de una pausa)
¿Quieres que castigue al mundo ahora?
Julia: No, por favor espera un poco
más. Muchas almas se arrepentirán de
acuerdo a las palabras de la Santísima Madre.
Ya hay muchos que se están arrepintiendo.
DIOS PADRE:
¿Entonces, regresarás al mundo y difundirás (los mensajes) con más
ahínco?
Julia: Pero. Yo no estoy calificada.
Está más allá de mis fuerzas.
Soy tan indigna. Hay tantas
personas que no se dan cuenta que se acercan los últimos tiempos.
DIOS PADRE:
Así es. Si la gente en el mundo
supiera que se acercan los últimos tiempos, se arrepentirían. Si no se arrepienten hasta el final, habrá
sólo ruinas. Debes ir y decirles que
Yo, que soy Dios y Padre, pronto hablaré con una voz seria. Ustedes deben protegerse con oraciones.
Si los sacerdotes, que son ministros de Jesús y que fueron escogidos por
Mí por medio de Mi Hijo, no escuchan Mis Palabras y continúan juzgándolas y
criticándolas, las ovejas que los están siguiendo también continuarán caminando
hacia el infierno. Deben tener presente
que Mi Juicio será feroz. Están bloqueando
la Puerta del Cielo con su conocimiento, dejando que numerosas almas anden
errantes y se queden afuera. Ya no
puedo tolerar esto.
Cuando un sacerdote se arruina, no es solamente él quien se
arruina. Muchas almas caen junto con
él. Esto me da muchos pesares.
¡Mi amada hija! Muchos
sacerdotes, religiosos y laicos están cometiendo pecados con sus lenguas. ¿Podrías tú sufrir dolores en el fuego del
Purgatorio para que ellos se puedan arrepentir?
Julia: Sí. Si ellos se pueden
arrepentir, yo sufriré dolores.
Saqué mi lengua y recibí los dolores del fuego en la lengua. Aun después del sufrimiento, mi lengua
permaneció quemada y negra. Un lado de
mi lengua estaba roja y agrietada. No
tenía saliva en mi boca y sentía muchos dolores.
DIOS PADRE:
Sentí tantos pesares en Mi Corazón y este mundo realmente necesita ser
castigado. Pero veo tu ansioso deseo y
tu amante corazón ofreciendo sufrimientos para salvar aunque sea un alma más. Vé rápidamente al mundo y llora. En ese momento, la Santísima Madre que tenía
puesto un manto azul, vino a mí como si estuviese volando y me abrazó.
LA SANTÍSIMA MADRE:
Ahora, recibe rápidamente la Santa Eucaristía que es Alimento Celestial
y se llenará tu alma.
Me desperté y vi al Padre Spies próximo a darme la Comunión. Debido a que mi lengua estaba endurecida,
no podía tragar la Sagrada Hostia. Hice
gestos pidiendo agua. El Padre Spies me
dio la Preciosa Sangre y así pude tragar la Hostia. En ese momento tuve una visión.
La Santísima Madre estaba sentada y tenía puesta una brillante corona
real, y estaba cargando al Niño Jesús.
Ella tenía una sonrisa hermosa, llena de paz y brillante. Delante de ella estaban el Santo Padre, el
Nuncio Apostólico, el Padre Spies, otros sacerdotes y laicos que aman a la
Santísima Madre, jugando alegremente como niños.
Después de la Misa, me confesé con el Padre Spies, estando todavía
acostada. La Santísima Madre estaba
sentada cerca. Jesús estaba de pie
justo detrás del sacerdote. Mientras
oía las Confesiones, el Padre Spies no se daba cuenta que la Santísima Madre
estaba sentada a su lado. Cuando el
Padre Spies tocó con su mano izquierda el lugar donde la Santísima Madre estaba
sentada, su mano se resbaló porque ese lugar estaba resbaloso con mucho aceite
fragante. Pronto, el aceite fragante se
secó. Nos sorprendimos mucho.
Junio 18, 1995
Hoy fue la Fiesta de Corpus Christi.
A causa de los severos dolores, no podía siquiera abrir los ojos o ir a
Misa. En Junio 5, 1988, que también era
la Fiesta de Corpus Christi, asistí a Misa después de sufrir durante dos
semanas y fui testigo de cuando la Sagrada Hostia se hizo más grande y empezó a
sangrar (en mi boca). También recibí
mensajes de Jesús, Quien estaba sangrando.
Hoy también vi a Jesús, que estaba sangrando más que antes. La Santísima Madre también estaba sintiendo
dolores en su Corazón, porque los hijos que reciben transfusiones de Jesús
estaban disminuyendo. Ella habló con
pesares.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Mi amada y pobre hija! Tus
sangrientos sufrimientos no serán en vano.
Ofrécelos bien en reparación por los pecados de numerosas Comuniones
sacrílegas. No tengas pánico ni aun
cuando te enfrentes a dificultades en el curso de tu vida. Tus sufrimientos han sido permitidos por
Dios. Tolera aun los malentendidos, las
críticas, los desprecios y las calumnias.
Aun cuando algunas personas intenten hacerte mal, no podrán
herirte. En lugar de eso, tendrás la
Misericordia de Dios. Así será porque
todos los engaños y calumnias se disiparán como la niebla bajo el sol
brillante.
Con frecuencia has dicho que eres indigna, débil y sin cualidades y que
no tienes nada que ofrecerle a Dios excepto tu desvergüenza. Me has preguntado por qué te he escogido a
ti, que tienes tantas desventajas, y he dejado que muchas personas, aun
incluyendo algunos sacerdotes, cometan pecados al juzgarte. Pero tus desventajas es lo que quiero. ¿Por qué te hubiera escogido a ti, si no hubieras
tenido tantas desventajas? Para evitar
que te hicieras orgullosa, el Señor aun te quitó mucho conocimiento. Todos tus sacrificios y sufrimientos no
serán en vano. Aun cuando no estés en
este mundo, los mensajes que has recibido y las obras, permanecerán para
siempre. El Señor, a Quien tú llamas
Abba, Padre, te ha nutrido y te ha guiado espiritualmente. Esta Madre también ha nutrido y entrenado tu
alma. ¿Qué acaso no te estoy guiando
ahora junto con tu director espiritual?
¡Mi hija! ¿Dónde encuentras
almas con buena voluntad? María
Magdalena y Zaqueo estaban entre ellos.
También, el ladrón que estaba muriendo en la cruz gritó, lleno de
confianza, "Señor, acuérdate de mí cuando
estés en Tu Reino." ¿Cómo contestó
el Señor? Él vio los ojos arrepentidos
del ladrón y dijo, "En verdad te digo,
que este día estarás conmigo en el Paraíso." Haces progreso cuando te das cuenta de tu pobreza. Tú capturas mi Corazón cuando dices que no
estás calificada. Te has quejado repetidamente
de que no puedes hacer el trabajo, dándote cuenta de tu inmensa pobreza. Pero yo nunca te he abandonado.
Julia: También me siento mareada. No
es muy tarde todavía. He querido vivir
una vida ordinaria y escondida como una flor silvestre sin nombre. ¿Pero por qué yo?....Lo he pensado una y
otra vez, pero no soy digna de hacer este trabajo. No he hecho nada para merecer recompensas, tampoco.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Hija! ¿Acaso no te he dicho que
te escogí por eso? No seas terca, y
confía todo al Señor y síguelo a Él. Él
necesita tu ayuda, porque está siendo ofendido más y más cada día. Por eso Él te salvó de la muerte otra vez y
te envió de regreso al mundo. En
consulta con tu director espiritual, difunde mis mensajes de amor a todo el
mundo rápidamente y con más valor y sabiduría para que la gente no cometa
sacrilegios en contra del Señor, escondido en la Santa Eucaristía.
No debes desperdiciar nada del precioso tiempo, con el fin de evitar que
se destruyan todos. No te desanimes, y
apúrate para apagar la sed del Señor.
Se acerca la hora cuando Dios Padre hablará con una voz seria de
juicio. Ustedes se deben proteger con
oraciones, sacrificios, penitencia y consagración. Mi Corazón ya se ha roto en pedazos, y mis lágrimas sangrientas y
sudor sangriento se están derramando sobre la tierra.
Ya te he dicho que bajará el terrible juicio de Dios. Como tú sabes, ese día llegará como un
ladrón en la noche. La destrucción
llegará de repente, cuando la gente esté cantando acerca de los tiempos
pacíficos y seguros. Será como los
dolores de parto para una mujer embarazada, que son repentinos y además ciertos
y no podrán evitarse. Las almas que
acepten mis mensajes que tú estás difundiendo me están aceptando a Mí. Aquellos que los rechazan me rechazan a Mí y
al Padre en el Cielo.
Pequeña alma. Ten más
valor. Debes ser como una luz en este
peligroso mundo y ofrecer reparaciones para que todos suban a bordo del Arca de
Salvación que he preparado y que no cometan sacrilegios en contra de la Santa
Eucaristía. ¡An-nyoung!
Junio 19, 1995
La Santísima Madre ha ayudado a muchas personas a cargar los frutos de
sus mensajes y ha deseado la publicación de un libro de estos frutos para que
muchas personas puedan tener el libro en el décimo aniversario de sus primeras
lágrimas en Naju. Pero debido a que
este trabajo era tan difícil, yo me preocupé y, junto con varios asistentes,
fui a la Capilla y recé delante de la estatua de la Santísima Madre. Entré en éxtasis cerca del final del Tercer
Misterio Glorioso y escuché la voz ansiosa de la Santísima Madre. Ella estaba derramando lágrimas de sangre.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Mi amada hija! ¿Cómo podría Yo
no saber acerca de tu corazón agonizante?
No te preocupes. No estés
triste. No llores. Lo que el Señor y esta Madre quieren es que
cuando menos una alma pecadora más que se ha perdido se arrepienta. Cuando un pecador se arrepiente, Dios Padre,
Dios Hijo y el Espíritu Santo, junto con todos los Santos y los ángeles de Dios
en el Cielo, se regocijan. ¿Acaso la
Biblia no te habla de un padre que ofrece un gran banquete cuando uno de sus hijos,
que se había perdido, regresa?
Comparemos esto con una moneda de oro.
Si la moneda de oro está envuelta y guardada, no sirve de nada. De igual manera, los escritos importantes no
servirán de nada, a menos que los publiquen.
Aquellos que tienen oídos oirán y seguirán a esta Madre. Publica rápidamente los mensajes. Entonces, cosecharás en abundancia y
numerosas ovejas regresarán al Seno del Señor.
Escucha bien. Aquellos que den a
los demás recibirán más, y a aquellos que escondan (lo que tienen) de los demás
se les quitará lo que tengan. ¿Quién
podrá obstruir la Voluntad de Dios? No
titubees, ya que el tiempo que queda es corto.
Además, yo soy la que está haciendo el trabajo.
Mis queridos hijos. En el día en
que se cumplan diez años desde el inicio de mis lágrimas, ¿con qué van a lavar
mis lágrimas de sangre?
Ya pasó el tiempo de preparación, y ahora ustedes están entrando en el
tiempo decisivo de la batalla. La
especie humana verá el tiempo de un gran castigo sangriento. ¿Acaso no debes rescatar (gente)
rápidamente? No te demores y
apúrate.
Esta Madre en el Cielo está tratando de salvar aunque sea un alma
más. ¿Por qué estás tú calculando y
pensando en forma humana?
Este libro que quiero llenará de riqueza los corazones de las almas
áridas. Y, debido a este libro, se
multiplicará la práctica de los mensajes.
Será un precioso regalo que ayudará a abrir los corazones cerrados de la
gente y hacerlos que me busquen. Por lo
tanto, no se preocupen, y traten de cumplir los deseos de esta Madre que está
sufriendo una agonía de muerte. Dios ha
enviado ángeles a Sus sirvientes con el fin de mostrarles lo que está próximo a
ocurrir.
Ahora, no se demoren, y apúrense.
Yo los cuidaré y protegeré. Lo
que se escribirá en ese libro son los frutos y los testimonios vivientes. Aquellos que caminan a la luz del día no
caen, porque hay luz. Pero aquellos que
caminan en la oscuridad pueden caer fácilmente, porque no hay luz.
Junio 21, 1995
_10 a.m.
La Santísima Madre habla a los sacerdotes que ella ha escogido.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Mis amados hijos, mis sacerdotes que son tan hermosos que los podría
poner en mis ojos sin sentir ningún dolor!
Es mi deber maternal en estos tiempos de severa purificación el de
entrenarlos a ustedes, a quienes quiero y aprecio, a que sufran dolores. Por lo tanto, ofrece bien todo...
Ten presente que todos los grandes y pequeños dolores que tú
experimentas en estos tiempos difíciles pueden no ser en vano y se pueden
convertir en regalos de amor perfecto, porque yo, su Madre, los estoy
ayudando. No te preocupes ni te sientas
sola. En lugar de eso, continúen con mi
trabajo con valor y tenacidad.
¡Sacerdotes que han recibido mi amor y mis gracias especiales! Sepan que, igual como lo hice por Jesús,
siempre estaré bajo vuestra cruz, no los dejo ni por un momento, y los veo con
mis ojos llenos de amor maternal y misericordia. Yo los ayudaré para que ustedes puedan florecer en todas las
virtudes y exudar fragancia.
Por lo tanto, confíen en mis palabras como un hijo y cúmplanlas. Cuando encuentren dificultades, yo los
cubriré con mi manto celestial que ha sido preparado especialmente para ustedes
y los protegerá. El Padre Celestial
también los bendice.
Junio 21, 1995
- 3 p.m.
Sentí la llamada de la Santísima Madre y fui a la Capilla donde ella
había llorado por medio de su estatua.
La Santísima Madre tenía una expresión muy triste, ya que ella conocía
bien mi corazón pesaroso. Porque ella
no podía ir al lugar (la montaña, el
sitio para la nueva Basílica) donde ella había querido ir, ella estaba tan
ansiosa y triste, casi llorando, ya que ella estaba mirando en la dirección de
ese lugar. Un rato después, ella habló
con una voz llena de pesares y al mismo tiempo cálida y amable.
LA SANTÍSIMA MADRE:
Les pido a todos los hijos que trabajan para el Señor y que me
ayudan. Recen, ofrezcan sacrificios,
hagan penitencia y vivan una vida consagrada por la conversión de los
pecadores. Conviertan su vida en
oraciones. La especie humana ya ha
llegado a la orilla de un precipicio de destrucción a causa de su
degradación. Las constantes batallas
son las señales del próximo gran castigo que caerá sobre la especie
humana. De ahora en delante, ¿cuántos
países serán destruidos y cuántas personas tendrán que ser
sacrificadas...? Si aquellos que buscan
la maldad persisten en contradecir la Voluntad de Dios Padre, ¿cómo puedo yo
continuar evitando Su Mano de Justicia (que dé el golpe)?
Las espinas en estos tiempos finales son especialmente hirientes. ¡Cómo pueden aquellos que denuncian y
desobedecen a Dios entender alguna cosa excepto la furia absurda! Ya estoy cansada de aquellos que no tratan
de aprender la verdad pero se oponen a mí incondicionalmente. Este tiempo cuando está surgiendo el orgullo
y la falta de amor entre los pesimistas y los desobedientes es un tiempo de
miseria y, para la Iglesia, un tiempo de parto doloroso.
En cualquier trampa colocada por las fuerzas de la maldad que te
encuentres en tu camino, tú me debes seguir a mí, tu Madre, que soy el escudo
que te protegerá de todo tipo de ataques en mi batalla. Entonces, esta Madre te rescatará de
cualquier trampa y te protegerá.
Mis amados hijos. Los Masones ya
han colocado intrigas de oscuridad y están paralizando aun las actividades
importantes en la Iglesia por medio de sus seguidores. Por lo tanto, la Iglesia debe reconocer
rápidamente mis mensajes, pero es indiferente.
Si, como resultado, aun mis hijos por quienes me esforcé mucho en
rescatar del pantano caen otra vez en el remolino, ¿qué les sucederá a ellos en
el fin del mundo, y quién será responsable de eso? ¿Qué caso tendrá el arrepentirse y golpearse el pecho en ese
momento? ¡Ah! Estoy triste. Todos los
caminos se están bloqueando.
En ese momento, la Santísima Madre se vio extremadamente triste y
continuó con una voz ahogada.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Mis amados hijos! Para
consolarme y ayudar a que se difundan y practiquen los mensajes, ofrezcan
amablemente sus sufrimientos. ¡Todos
los hijos en el mundo que me están ayudando!
Entréguenme todas sus dificultades.
Su paz no debe ser sacudida. La
devoción en un corazón ardiente se manifiesta como amor ilimitado y una
determinación firme y valerosa. Cuando
ustedes viven de acuerdo a las reglas del amor, no serán dominados por el
temor, ni su espíritu será roto por la desesperación. Ahora, con un rayo de esperanza, otra vez les pido a ustedes, a
quienes amo. Todavía no es demasiado
tarde. Apúrense y denme una mano para
que todos mis hijos que están en pecado se puedan arrepentir. Si tan sólo se arrepintieran, muchas ovejas
que los están siguiendo se arrepentirían y obtendrían el Cielo... (después
de una pausa). La obediencia es la llave preciosa que abre ampliamente la
puerta del Cielo. Lo que está haciendo
mi pequeña alma puede algunas veces no tener sentido para ti, pero pueden ser
ejemplos preciosos. Sigan mis palabras
que les doy por medio de mi alma pequeña.
Yo abriré la puerta del Cielo para todos ustedes que me están siguiendo
y prepararé lugares especiales para ustedes.
Siempre estaré con ustedes.
Algunas veces no podemos hacer ciertas cosas que ustedes y yo queremos
hacer, con el fin de ser obedientes a la Iglesia. Aun así, yo los reuniré a ustedes en esta pobre cuna para llenar
el hueco y armarlos espiritualmente.
Háganse flores hermosas y sin defectos y entren en mi Inmaculado Corazón
rápidamente y beban la leche espiritual que les doy. Entonces, ustedes recibirán la bendición de disfrutar la
felicidad en el eterno Paraíso celestial como hijos. Adiós. Recen por la
paz.
¡An-nyoung!
Junio 30, 1995 (1)
Era el décimo aniversario de las primeras lágrimas de la Santísima
Madre. Yo estaba tan ansiosa y triste,
porque no podía ver ni a las visitas.
¡Qué tan grandes serían los dolores en los Corazones de Jesús y de la
Santísima Madre! También había
sacerdotes extranjeros, pero no se les permitía celebrar Misa ni en la Iglesia
Parroquial. Sentía tanta pena por los
peregrinos extranjeros. Varios
sacerdotes extranjeros ya habían regresado a sus casas, porque no podían
celebrar Misa.
Cerca de las 3 p.m., la forma del sol estaba cambiando
gradualmente. Cerca de las 3:30 p.m.,
era una clara imagen de la Eucaristía.
También estaba girando y latiendo como un corazón. Estaba despidiendo diferentes colores _azul,
verde, morado, amarillo, rojo y oro.
Estos colores se reflejaban sobre la ropa de la gente. Muchas personas que fueron testigos de esto
estaban gritando de alegría y algunos estaban llorando. La luz estaba brillando sobre el techo de la
Capilla y sobre la gente en el suelo.
Vi a Jesús y a la Santísima Madre cerca de la imagen de la Eucaristía en
el cielo. También había ángeles. La Santísima Madre comenzó a hablar de una
manera misericordiosa, amorosa, amable y suave. Ella era extremadamente hermosa y se veía como su estatua en Naju
_la Madre de la Misericordia.
LA SANTÍSIMA MADRE:
¡Mis amados hijos! Hoy les
bendigo de una manera especial, dándoles la luz del Cielo para que ahora
ustedes puedan vivir en la luz del Señor y la mía y puedan convertirse en los
apóstoles de la luz que despide mi Inmaculado Corazón.
Si ustedes me siguen completamente, pronto verán el día cuando
desaparezca la oscuridad que cubre la Iglesia.
La luz de amor del muy misericordioso y amante Sagrado Corazón de Jesús
y mi Inmaculado Corazón es concedida a ustedes para darles paz en lugar de
sufrimiento y ansiedad. En este
devastado mundo, el peligro de una nueva guerra se está haciendo realidad. Pero el poder del amor de Dios no puede ser
bloqueado.
Ustedes vinieron a mí, porque es el décimo aniversario de mis primeras
lágrimas. Yo, que soy la esclava del
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